martes, 7 de noviembre de 2017

Consejos para la elección del hosting



Cuando decides que es momento de que tu negocio tenga una página web para empezar a ejecutar acciones de marketing online, siempre surgirán algunas dudas, más aun cuando es la primera vez que se realiza.

Una de estas dudas es acerca del hosting para tu página web.  Pero, ¿Qué es el hosting?
Un hosting es un servicio de alojamiento web que te permite instalar WordPress o cualquier otro CMS (Joomla, PrestaShop, etc) para empezar a crear tu página y que así la puedan ver todas las personas.

Además de alojar y mostrar tu web en internet, un hosting te permite tener cuentas de correo con tu nombre de dominio. Por ejemplo, podrías tener una cuenta para pedir información del tipo “contacto@taxirapido.com”.

Pero, ¿qué es un dominio? Básicamente, el dominio es el nombre que quieres que la gente escriba en su navegador de internet para llegar a tu web. Siguiendo el ejemplo anterior: www.taxirapido.com. Normalmente se elige el nombre del negocio o palabras clave sobre el tipo de producto o servicio que ofrece tu negocio.

Podríamos decir que comprar un dominio es cómo registrar una marca para que nadie más la pueda utilizar. Si alguien quisiera crear una web llamada igual que la mía, no podría hacerlo ya que la compré primero.

Una vez que ya tenemos decidido cual será nuestro dominio y lo hayamos adquirido, debemos pensar en cuáles son las características más importantes que debemos tener en cuenta al momento de decidirnos por un proveedor de hosting. A continuación te mencionamos algunas de las más importantes: 

Almacenamiento en discos sólidos SSD: Para que tu web cargue rápido necesitas que el hosting tenga discos SSD.

Capacidad suficiente de almacenamiento: Esto es el espacio que necesita tu web (imágenes, textos, etc). Normalmente con 1 gb tendrás más que suficiente.

Buena tasa de transferencia mensual: Cuando alguien visita tu página, el navegador descarga de tu web los textos e imágenes consumiendo datos. Al principio con alrededor de 50 gb tendrás de sobra.

Atención 24 horas 7 días a la semana: El soporte es un punto crítico a la hora de contratar un hosting. Si tu web sufre una caída o necesitas asistencia técnica, es desesperante que no te atiendan rápidamente. 

Sistema de copias de seguridad: A la hora de elegir hosting, uno de los aspectos decisivos que diferencia un buen hosting de uno regular, es que dispongas de un sistema de copias de seguridad automático y que se realice todos los días. De esta manera, si borras algo que no debes y desconfiguras la web, podrás volver atrás y arreglarlo en 5 minutos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Enfoque en el valor del cliente


Partiendo de que todos los productos y servicios son copiables tarde o temprano, el único activo real y diferenciable de una empresa son sus clientes.

Algunos de los mayores errores que se cometen en la gestión empresarial, según Das Narayandas, se relacionan a la gestión de los clientes. Muchas empresas no le otorgan el verdadero valor al cliente al momento de elaborar su estrategia y esto repercute en la toma de decisiones y los resultados alcanzados.

Según el concepto y la estrategia de clientes que aplican, las empresas se pueden clasificar en:
- Empresas orientadas a un mercado de masas: Se caracterizan por orientarse al producto y no al cliente. Su objetivo es lograr la mayor cuota de mercado posible.
- Empresas orientadas a un segmento de mercado: Se caracterizan por orientar sus diferentes líneas de productos a segmentos de mercado diferentes. La gestión de marca se convierte en un instrumento importante.
- Empresa de descuentos: Para estas empresas no todos los clientes valen lo mismo y el objetivo es atraer a los más rentables. La política de precios es importante, en especial los descuentos, y también desarrollan estrategias de fidelización.
- Empresas que gestionan a sus clientes individualmente: La estructura y planificación de estas empresas están orientadas a realizar una gestión individual de los clientes para obtener la máxima rentabilidad de cada uno.

Esta clasificación no pretende determinar que lo correcto sea ubicarse en un grupo determinado. Lo importante es que cada empresa reconozca que le sirve más para su tipo de negocio y pueda gestionar sus recursos disponibles de acuerdo a lo que exige cada enfoque. Estos cuatro enfoques muestran una evolución de lo masivo a lo individual. Para logra esta evolución, es imprescindible aprovechar la información que brindan los clientes y establecer un nivel superior de interacción.
Cuando las empresas empiezan a aplicar una gestión avanzada de sus clientes, deben saber cómo transmitir al mercado los beneficios de su oferta y deben saber cuándo hacerlo, ya que cada cliente es distinto y cada cliente debe ser gestionado de manera diferente.

Las empresas deben aprender a desarrollar una relación equilibrada con el cliente a lo largo de su ciclo de vida. Inicialmente será más importante lograr atraer su atención con el objetivo de lograr mayor cuota de mercado, sin importar los beneficios que esto genere. Luego, a medida que la relación se prolongue, los beneficios crecerán con nuevas ventas y estas podrán dispararse a largo plazo mediante técnicas de venta cruzada.

Este desarrollo potencial del cliente no ocurre en el corto plazo. A lo largo de la construcción de una relación con el cliente, surgen diferentes fases por las que el vínculo del cliente con la empresa atraviesa. Estas fases son muy distintas y lograr el éxito en cada una de ellas no es fácil:

- Fase 1 (venta de productos): El factor clave es la eficiencia operativa en las ventas.
- Fase 2 (venta de servicios de valor añadido): Los factores clave son la selección de proyectos y la competencia en su gestión.
- Fase 3 (venta de innovación en el negocio): El factor clave es la capacidad de garantizar resultados a través de la confianza a nivel ejecutivo.
El cliente y no el producto es la pieza clave en este tipo de estrategias. En esta propuesta de gestión de clientes, el valor de los mismos es el aspecto más importante que debe vigilarse.

jueves, 17 de agosto de 2017

10 errores que no debes cometer en redes sociales


El periodo de prueba para las redes sociales ya pasó hace años. Hoy en día hasta los más pequeños negocios saben que deben tener presencia en redes sociales, incluso sin contar con un sitio web. Sin embargo, se debe tener muy claro que estar en redes sociales no tiene como finalidad hacer publicidad. Se debe hacer algo más que enviar mensajes a la audiencia.

Las redes sociales sirven además como un canal de servicio al cliente.  Siempre debe estar a la expectativa de cualquier comunicación por parte de su audiencia, sea positiva o negativa. Además, al ser un medio social, su respuesta estará expuesta al público en general, por lo que la presión de hacerlo bien es mayor. Lo bueno es que esto genera oportunidades de convertir una queja o reclamo en algo positivo que refuerce la reputación de su negocio o marca.

Si no estás en redes sociales es momento de hacerlo ahora. Y si ya lo estas, te recomendamos evitar estos errores:

1. Publicar el mismo post en diferentes redes sociales:
Cada plataforma de social media es diferente. Lo que funciona para una, no necesariamente funciona para otra. Lo que funciona en Facebook, quizá no funcione para Linkedin.

2. No seguir otras cuentas:
Las redes sociales no son publicidad, no es una comunicación unidireccional. Es básicamente ser parte de una comunidad digital y para esto debe seguir otras cuentas relacionadas a su negocio o entorno.

3. Usar una cuenta personal como cuenta de tu negocio:
Esto hace ver a tu negocio como poco profesional. Además, te limita acceder a mayores funcionalidades que tienen las cuentas para negocios.

4. No responder las preguntas de tus clientes:
Las redes sociales son una excelente plataforma de servicio al cliente. Además es un excelente medio de mejorar la reputación de tu negocio vía la interacción con tus clientes.

5. Estar en todas las redes sociales:
El resultado de esto es que puedes dispersar esfuerzos y recursos escasos. Lo mejor es identificar 2 o 3 plataformas que generen mejores resultados y enfocar esfuerzo y recursos en ellas.

6. Publicar muy seguido o muy poco:
Se debe encontrar un equilibrio entre publicar lo suficiente para obtener resultados pero no demasiado como para ahuyentar o aburrir a su audiencia. 

7. No usar herramientas de social media:
Existen muchas herramientas que pueden ayudarlo a optimizar sus esfuerzos en redes sociales. Por ejemplo: Hootsuite, Buffer, Klout, Google Analytics, etc.

8. No ofrecer incentivos para su audiencia:
El contenido debería ser la estrella en sus redes sociales para atraer a los clientes, pero no podemos negar que las personas siguen a los negocios en redes sociales para obtener algún beneficio extra ya sea como cupones de descuento, ofertas especiales, sorteos, etc.

9. Esperar resultados inmediatos:
En social media, los resultados tardan en llegar. Se necesita de un trabajo constante para poder construir una audiencia y pensar en obtener resultados. 

10. Intentar vender abiertamente:
Lo mejor es atraer clientes potenciales con contenido relevante y útil. Se puede anunciar o promocionar productos o servicios, pero trate de que esto no supere el 20% de sus publicaciones. El objetivo en redes sociales es ser entretenido y útil, o de lo contrario tu audiencia dejará de seguirte.